Medicina-y-Farmacia


 ANTECEDENTES

La crisis que sufre el Sistema de Salud tiene su origen en la forma como ha sido manejado por los empresarios privados.

Ver el nivel de la crisis en el siguiente link:

https://www.sur.org.co/medimas-la-legalizacion-la-corrupcion-salud/

 


 

A finales de los 80 y en la década de los 90 era de “conocimiento popular" que el pobre desempeño mostrado por el Instituto de Seguros Sociales y CAPRECOM era el resultado de la falta de capacidad del Estado para asumir estas responsabilidades; el pueblo ignoraba que detrás de esto se encontraba el virus de la corrupción.

Los Constituyentes del 91 afirmaron que:

“la Seguridad Social es un servicio público de carácter obligatorio… [la cual] podrá ser prestada por entidades públicas o privadas”[i]

Y dejaron la base para que se entregara en el corto plazo en las manos de los privados:

“El Gobierno formará una comisión integrada por representantes del Gobierno, los sindicatos, los gremios económicos, los movimientos políticos y sociales, los campesinos y los trabajadores informales, para que en un plazo de ciento ochenta días a partir de la entrada en vigencia de esta Constitución, elabore una propuesta que desarrolle las normas sobre seguridad social. Esta propuesta servirá de base al Gobierno para la preparación de los proyectos de ley que sobre la materia deberá presentar a consideración del Congreso”[ii].

La privatización de la Seguridad Social nació con la Ley 100 donde se permitió que cualquier empresario se apropiara de ella; la única condición que pedían era que tuviese dinero y preferiblemente algo de experiencia; pero esto, no era importante[iii].

Se cautivó los empresarios diciéndoles que los dineros del Sistema de Salud los iban a administrar ellos; sin embargo, solo dos empresas que tenían experiencia se le midieron al asunto: SUSALUD (Hoy SURA) - un pretendiente serio - y COOMEVA, cuyos directivos están actualmente acusados de apropiarse de $3,5 mil millones. Ingresó también CAPRECOM - la primera Caja de Previsión Social en Colombia que hoy está en proceso de liquidación, una asociación de médicos recién creada llamada UNIMEC que poco después se disolvió y SALUDCOOP, que apareció de la nada.

En 1998 operaban 19 EPS privadas y 11 públicas en el régimen contributivo, mientras que en el régimen subsidiado se encontraban 8 EPS privadas y 9 públicas; no había grandes inversionistas, aunque el gobierno había lo había ofrecido a empresas especializadas como a Kaiser Permanente de Estados Unidos; a quien no le interesó la propuesta.

El poco interés de los inversionistas tuvo que ver con la dudosa rentabilidad del negocio; una cuota (Unidad de Pago por Capitación) tan baja no da para comprometerse con el Plan de Beneficios que solicita el gobierno; entre ellas atender las preexistencias incluso en adultos mayores y enfermedades llamadas “de alto costo.

La salida de los pacientes para defender su derecho a la salud ha sido la tutela, que fue aumentando progresivamente hasta el 2008, cuando se presentaron 142.957 tutelas en salud; de las cuales, cerca del 80% fueron acatadas por los jueces. La Corte Constitucional aceptando lo evidente emitió la sentencia T-760 donde estableció que la salud es un derecho fundamental y este servicio debía ser prestado en condiciones de equidad a todos los colombianos; sentencia que fue reglamentada en el 2016 por la ley estatutaria 1751 donde se dio al profesional en medicina una mayor autonomía para escoger los tratamientos más adecuados y se eliminó la camisa de fuerza que significaba en Plan Obligatorio de Salud – POS, cambiándolo por un Plan de Beneficios más acorde con el perfil epidemiológico y carga de la enfermedad propia de cada territorio.

Hace 70 años Jorge Eliecer Gaitán en el teatro municipal afirmaba: En Colombia hay dos países: el país político que piensa en sus empleos, en su mecánica y en su poder, y el país nacional que piensa en su trabajo, en su salud, en su cultura, desatendidos por el país político. El país político tiene metas diferentes a las del país nacional. ¡Tremendo drama en la historia de un pueblo! ...El hombre no debe estar al servicio de la Economía; la economía debe estar al servicio del Hombre; poco después, en el Congreso, Mariano Ospina Pérez declaró obligatorio el Servicio de Salud Pública indicando que sería administrado por el Instituto Colombiano de Seguros Sociales, ICSS; al cual, se le había dado la orden de ampliar su cobertura, al total de la población campesina. Así nació el primer Sistema de Salud que fue financiado, en más de 70%, con aportes de empleados y empresarios porque el gobierno no cumplió con lo establecido y por el contrario, lo empezó a desangrar.

Setenta años después, nos encontramos ante un nuevo Sistema de Salud donde se ha obligado a las Instituciones Prestadoras de Salud a perder su contacto habitual con los pacientes y depender de las decisiones que tomen las EPS; las cuales, actuando como empresas comerciales propician la competencia entre ellas, presionándolas de acuerdo con sus intereses a cambio de entregarles una mayor cantidad de pacientes. Es un sistema que ha convertido el paciente en cliente.

El Sistema de Salud actual cuenta con más de 45 millones de afiliados; la mitad en el régimen contributivo[iv] y otro tanto en el régimen subsidiado; es un sistema donde trabajadores y empresarios particulares aportan más de 25 billones de pesos[v] cada año y donde el 50% de la población no tiene recursos para pagar su salud; ni siquiera, cuenta con ingresos suficientes para vivir dignamente.

El Modelo de Salud actual posee graves contradicciones internas; siendo la más crítica que continúa enfocado en la cura de la enfermedad dejando en un segundo plano las acciones de prevención en el territorio; la Atención Básica en Salud, que también fue establecida en la Constitución:

“la atención básica para todos los habitantes será gratuita y obligatoria[vi]

Se entiende como Plan de Atención Básico, al conjunto de actividades encaminadas a la promoción de la salud, prevención de enfermedades, vigilancia en salud pública y control de factores de riesgo que son dirigidos a la colectividad. Con el nuevo Modelo de Salud la inversión en este campo ha sido totalmente descuidada.

Las consecuencias de este modelo se observan especialmente en el desaforado incremento de las consultas médicas[vii]. Durante el 2016, se realizaron más de 270.000 consultas médicas diarias y la dificultad de su acceso está ocasionando que se disparen los ingresos por urgencias, que ya han superado los 17.000 pacientes por día[viii]. Es un sistema con “pacientes–clientes” mal atendidos.

El modelo de salud se ha fragmentado predominando las individualidades de los integrantes de la red; con una baja relación estructural y funcional entre los sistemas de salud preventivo y curativo y no parece posible hacer que funcionen como un sistema integrado.

La golosina que entregó el gobierno a las EPS fue la posibilidad de captar el dinero de los contribuyentes y utilizarlo en el mercado financiero; la falta de control en estos manejos ocasionó que los privados invirtieran en infraestructura hospitalaria y otras con recursos propios de estas especulaciones que después no fueron capaces de pagar.

Es necesario cambiar de enfoque

Se requiere un Sistema de Salud enfocado a disminuir el número de pacientes mediante la prevención minimizando las enfermedades no transmisibles y controlando la presencia de los agentes transmisores de la enfermedad como son los virus, las bacterias y los parásitos.

Se requiere un Sistema donde los recursos de investigación se destinen a profundizar el perfil epidemiológico del territorio y ampliar el conocimiento de las enfermedades que difícilmente puedan ser controladas.

Se requiere optimizar el acceso a la salud.

Se requiere implementar programas donde se identifiquen las necesidades de cada territorio y específicamente de cada hogar.

Se requiere contar con herramientas resolutivas para prevenir y controlar la enfermedad en sus inicios.

Se requiere una Seguridad Social preventiva enfocada especialmente en las mujeres gestantes, los niños, las personas en condición de discapacidad y las personas de la tercera edad.

Esta no es una propuesta nueva; ya ha sido implementada con éxito en varios países y actualmente es promovida la Organización Mundial de la Salud; el gobierno debe cambiar de enfoque y pasar de un sistema enfocado en la utilidad, por otro donde la función social va más allá del curar la enfermedad para entrar a prevenirla.

 


 

ALGUNAS EXPERIENCIAS DURANTE LA ADMINISTRACIÓN DEL PROGRAMA BOGOTÁ HUMANA

TerritorioSaludable

 

Durante la administración del programa Bogotá Humana, cada componente de la canasta de consumo familiar: alimentos, vivienda, salud, educación, transporte, servicios públicos y cultura, entre otros fue asumido por la administración como un derecho sobre el que existe una ineludible obligación del Estado; a partir de este criterio se enumeran algunas de las acciones realizadas.

 

La salud de la población fue atendida a través del Programa “Territorios Saludables” cuyos equipos contaban con una capacidad de respuesta altamente resolutiva; estaban integrados por un profesional de medicina, uno de enfermería y dos técnicos en salud, articulados a equipos de respuesta complementaria. Se constituyeron 1.005 Micro-territorios y 85 territorios con 14 equipos de vigilancia sanitaria, ambiental, epidemiológica y extramural (Plan Ampliado de Inmunizaciones), garantizando una cobertura del 100% de los hogares que habitan zonas sin estrato y de estrato 1 y 2.

Se destinaron 6.000 profesionales de la salud para recorrer las zonas más pobres de la ciudad atendiendo a 800.000 familias; entre las cuales 54.711 madres gestantes, disminuyendo en 2.5% la tasa de mortalidad Infantil u bajando a cero el número de niños muertos por desnutrición

La atención en el Ámbito Familiar permitió el ingreso de psicopedagogos, maestras y nutricionistas que llegaron a 99.766 infantes y se potenció el compromiso de las familias y las comunidades con la protección y el desarrollo integral de la primera infancia.

Se montaron 17 Centros de Atención Móvil a Drogo-Dependientes - CAMAD, en los cuales se atendieron 32.522 jóvenes consumidores de sustancias psicoactivas; por los resultados alcanzados y lo novedoso de esta estrategia fue seleccionada por el Banco Interamericano de Desarrollo, BID, como “Experiencia Exitosa en Latinoamérica para ser replicada”.

 

Adicionalmente, es importante mencionar que:

1. Se llegó a 45.847 familias con campañas territoriales de capacitación y sensibilización en salud.

2. Se implementaron ocho (8) planes de acción con el propósito de contribuir en la transformación de las condiciones sanitarias y ambientales, prevenir la contaminación del agua, controlar los desechos de la industria, vigilar los efectos en salud ocasionados por la contaminación atmosférica vehicular, industrial, radiactiva y electromagnética, evitar la exposición a sustancias químicas, prevenir el manejo inadecuado de alimentos, medicamentos, adecuar el manejo responsable de mascotas y evitar la proliferación de vectores.

3. Se puso en funcionamiento la estrategia “Puntos por el Derecho a la Salud” donde 831.924 personas fueron orientadas para gestionar acceso a los servicios de salud.

4. Se elaboraron cartillas, guías e instructivos para el ejercicio de rendición de cuentas con manuales, procedimientos y protocolos para orientar la participación ciudadana y el control social especialmente en los 22 hospitales del Distrito.[ix]

 

5. Se establecieron políticas para mejorar la calidad del aire a través de programas enfocados a una movilidad limpia implementando tecnologías con bajas emisiones y la reducción de emisiones con efecto gas invernadero en el marco del proyecto “Mecanismo de Desarrollo Limpio”; se mantuvieron bajo control 376.304 establecimientos previniendo factores de riesgo que pudieran afectar la salud de los habitantes y visitantes de la ciudad y se aplicó el pico y placa ambiental para los vehículos de carga y transporte público.

 

6. Se afiliaron al Sistema General de Seguridad Social en Salud 339.836 personas víctimas del conflicto armado.

 

7. Se recuperó y logró la reapertura del hospital San Juan de Dios.

 

[i] Constitución Política de Colombia, 1991, art. 48; reglamentado por la ley 100 de 1993.

[ii] Ibidem, art. transitorio 57

[iii] LEY 100, art. 180.-Requisitos de las entidades promotoras de salud: A. Tener una razón social y una personería jurídica que la identifique y que exprese su naturaleza de ser como EPS cuyos objetivos fueran la afiliación y registro de la población al sistema general de seguridad social en salud, el recaudo de las cotizaciones y la promoción... B. Contar con un programa que le permita tener una base de datos, acreditar la capacidad que puede desempeñar esas funciones y C. Tener un capital que garantice la viabilidad económica y financiera.

[iv] Base de Datos Única de Afiliación – BDUA, Supersalud.

[v] Informes de resultados financieros publicado por la Supersalud.

[vi] “Constitución Política de Colombia”, art. 49; Reglamentado por la Resolución 4288 de 1996.

[vii] ENDS 2010, pg. 404.

[viii] Análisis de la Situación en Salud, 2016, pg. 88, 89.

[viii] Balance de resultados del Plan de Desarrollo Distrital 2012 – 2016 “Bogotá Humana” a 31 de diciembre de 2015.

 

Resumen recopilado por Miguel Pacheco

 


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